La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Con dinero baila el perro.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
La alegría da miedo
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Lo que haces, encuentras.
Despedida de borrachos.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
La esperanza alegra el alma.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Obras vea yo; palabras, no.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El ojo quiere su parte
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Con pan y vino, se anda el camino.
Donde lloran esta el muerto.
Aire de Levante, agua delante.
En cada casa, un solo amo.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Bebiendo por la bota, parecerá que bebes una gota.
Dos capitanes hunden el barco.
Cama de novios no la tienen todos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
No hay dos sin tres.
En enero, cada oveja con su cordero.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
La fantasía es la loca de la casa
Es el mismo músico, pero con diferente son.
El que la hace, la paga.
Alma sin amor, flor sin olor.
A los locos se les da la razón.