Ni se muere el padre ni cenamos.
No necesito niguas para ser tishudo.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No hay miel sin hiel.
A donde va encuentra un problema
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Carta echada, no puede ser retirada.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
El verano es la madre de los pobres
A la hija, tápala la rendija.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Hombres de noche, muñecos de día.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
A tambor mayor, diana no.
Las boñigas de los caballos no son higos
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Que con su pan se lo coman.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Viejos los cerros y reverdecen
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
A creer se va a la iglesia.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
El que tiene narices, no manda a oler.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.