Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Grano a grano la gallina llena el buche.
A donde las dan, allí las toman.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Entra, bebe, paga y vete.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Leerle a uno la cartilla.
Al asno no pidas lana.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
No hay refrán que no sea verdadero.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Ave por ave, el carnero si volare.
Los refranes no engañan a nadie.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Ahí está la madre del cordero.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Para San Antón, gallinita pon.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Lo bien hecho bien parece.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
No hay don sin din.
Esta lloviendo sobremojado
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.