Cuentas claras conservan amistades.
El mono sabe el palo al que trepa.
El que tiene narices, no manda a oler.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Más vale maña que fuerza.
Músico pagado no toca bien.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
A cada lechón le llega su noche buena.
El que mucho promete, poco cumple.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.