Leche y vino, veneno fino.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Los pesares envenenan la sangre.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Dar de comer al diablo.
Del favor nace el ingrato.
Quieres taparle el ojo al macho.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Comer arena antes que hacer vileza.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
A lo que se quiere bien, se castiga.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Buena vida si refrenas tu ira.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Por el becerro se amansa la vaca
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Los celos ciegan la razón.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A un traidor, dos alevosos.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.