El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
A la hija mala, dineros y casalla.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Juego de manos es de villanos.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La ira es locura el tiempo que dura.
El sucio quiere ensuciar al otro.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Burlas de manos, burlas de villanos.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
No ofende quien quiere sino quien puede.
La avaricia rompe el saco.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Cazador, mentidor.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Bien urde quien bien trama.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
De desagradecidos está el infierno henchido.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.