La intención hace la acción
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Dios castiga sin palo ni piedra
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
El ladrón juzga por su condición.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Freídle un huevo, que dos merece.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Mal apaña quien no engaña.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
A cabrón, cabrón y medio.
Más sabe una suegra que las culebras.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
La confianza mata al hombre.