Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Reyes y mujeres no agradecen.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
A dineros dados, brazos quebrados.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
¡Se nos creció el enano!
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Son como uña y mugre.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
A perro macho lo capan una sola vez
Lentejas, comida de viejas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Si quieres buscar jornaleros, búscalos entre San Juan y San Pedro.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
¿Usted qué come que adivina?
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Madurar viche.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Es más feo que carro visto por debajo.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Amigos pobres, amigos olvidados
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Viejos los cerros y reverdecen
Quien tiene dineros, compra panderos.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Hablando la gente se entiende.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Come santos, caga diablos.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Que bailen los que están en la fiesta.