Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Roma, acuerdos y locos doma.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A cada santo le llega su día.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Más verga que el Trica programando.
El buen mosto sale al rostro.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A los tontos no les dura el dinero.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Estar armado hasta los dientes
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.