Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Le dieron como a violín prestado.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Agua encharcada, hervida después de colada.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Labrador de capa negra, poco medra.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Hombre harto, no es comilón.
Es como llevar leña para el monte.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Agua en cesto se acaba presto.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Cabeza vana no cría canas.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Porfía mata venado, que no venablo.
El buen vino en vaso chico.
Padecer cochura por hermosura.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Además de cornudos, apaleados.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
La buena lavandera, su camisa la primera.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El vino no tiene vergüenza.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Suerte, y al toro.
El que del campo viene, cenar quiere.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Va para atrás como el cangrejo.
Ni tanto ni tan calvo.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
A donde va la gente, va Vicente.
Para el solano, agua en mano.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.