Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
A falta de trigo, venga centeno.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Remendar y dar a putas.
Gallo fino no extraña gallinero.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Manda, manda, Pedro y anda.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
La zorra se conoce por la cola.
Tiene la cola pateada.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
El zorro viejo huele a trampa.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
A mal viento va esta parva.
Cazador, mentidor.
A dineros dados, brazos quebrados.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Quien con lobos anda a aullar se enseña.