Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
El que no habla, no yerre.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Agua vertida, no toda cogida.
Hijos casados, duelos doblados.
No hay zurdo bueno.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Hacerte amigo del juez
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Cada quien, con su cada cual.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Los burros se buscan para rascarse.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Oir a todos, creer a pocos.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Con putas y bretones pocas razones.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
El mundo es de los audaces.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El burro hablando de olotes.
Siempre la cuba huele a la uva.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Agarrando aunque sea fallo.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
De desgraciados está el mundo lleno.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
De boca para fuera.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Las indirectas del padre Cobos.
Hablando se entienden los blancos.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
De todas maneras, aguaderas.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A burra vieja, albarda nueva.
Hacer el agosto.