A brutos da el juego.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
El buen cirujano. opera temprano.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
De los escarmentados nacen los avisados.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Al fisgón cuando menos un trompón.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Más verga que el Trica programando.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Cual andamos, tal medramos.
Necios y gatos son desconfiados.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
A este son, comen los del ron, ron.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La Cruz, la viña reluz.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
A pan duro, diente agudo.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
A mi, mis timbres.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
A ave de paso, cañazo.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Al mal circo le crecen los enanos.
Tener el juego trancado.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
La alegría da resplandor a la piel de la cara