Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Espanya és de qui més s'afanya.
De cuentos suele irse a chismes.
Abrojos, abren ojos.
Echarle mucha crema a sus tacos
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Hablen cartas y callen barbas.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Hijos casados, trabajo doble.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Manos de sastre no ensucian la tela.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Freír todo el arenque para comer las huevas
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Hay más días que sandías.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Boñigas hacen espigas.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
El buen traje encubre el mal linaje.
Estar como las putas en cuaresma.
De luengas vías, luengas mentiras.
Ave que vuela, a la cazuela.
A otra cosa mariposa.
Hacer de su capa un sayo.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Calza como vistes, o viste como calzas.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Indios y burros, todos son unos.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.