El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
El amor no se compra con dinero.
Lo tragado es lo seguro.
Pan casero, de ese quiero.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Asno de dos, válgale Dios.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
La cabeza blanca y el seso por venir.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Abogado de ricos, mal de pobres.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Al freír de los huevos lo veréis.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
La confianza da asco
Quien canta, su mal eta.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
A barba muerta, obligación cubierta.
El buen vino en vaso chico.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Refranes y consejos todos son buenos.
Libros cerrados, no hacen letrados.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Al perro muerto, échale del huerto.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.