La mujer decente, sufre más que se divierte.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Bebido el vino, perdido el tino.
Quien virtudes siembra, fama siega.
El gozo en el pozo.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Más obrar que hablar.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Cólera de amantes resurgir del amor
Por los reyes lo conocen los bueyes.
El haragán es el hermano del mendigo.
Los mejores médicos son: el doctor dieta y el doctor reposo.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Boda y cofradía, no es para cada día.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
La puerca tira del tapón
Las penas solteras, son más llevaderas.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Rogar a Dios por los santos, más no.
A mala suerte, envidia fuerte.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Idos y muertos es lo mesmo.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Más mueren de hartos que de faltos.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
A fuego y a boda va la aldea toda.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
El que la sigue la consigue.
Del ahorro viene el logro.
Chica centella gran fuego engendra.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Hacer algo de cayetano.
El que nada tiene, nada vale.