A falta de olla, pan y cebolla.
La alegría intensa es cosa seria
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
El que manda, manda.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
En tiempo de campaña, apaña.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
No muerdas la mano que te da de comer.
A bestia loca, recuero modorro.
A gran seca, gran mojada.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Lo que ha de ser, va siendo.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Fruta prohibida, más apetecida.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Llaga incurable, vida miserable.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Hablar a calzón "quitao".
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Matar dos pájaros de un tiro.
La fe no tiene miedo.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Limosnero y con garrote.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
El sarampión mata a lo traidor.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.