La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Cazador y cazado confían en Dios.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El hombre propone y Dios dispone.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Saber poco obliga a mucho.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
¿Quién con una luz se pierde?
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El necio o no se casa o se casa mal.
Palabras de santo, uñas de gato.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
La risa hace buena sangre
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
El mejor sol es el que calienta hoy
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Más vale bueno que mucho.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
El vino, comido mejor que bebido.
Fuiste doncella y viniste parida.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Más envejecen las penas que las canas.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Todo tiene un fin.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.