Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Nunca cages mas de lo que comes.
A donde fueres haz lo que vieres.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Incluso el día más largo tiene un final
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Como que se murió si me debía.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
No fío, porque pierdo lo mío.
Está en todo menos en misa.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
A las obras me remito.
Menos idea que Geral pasando música.
De esa manera, mi abuela.
Meterse en la boca del lobo.
El pan con hartura y el vino con mesura.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
El que come solo, muere solo.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.