Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
El placer es víspera del pesar.
Quien con toros anda, a torear aprende.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Quien no se arriesga no conquista
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Agua fina saca la espina.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
A todo marrano le llega su diciembre.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Más vale tarde que nunca.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Limpio de polvo y paja.
Quien bien imagina, llámese adivina.
De comerciar a robar, poco va.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
A los tontos no les dura el dinero.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.