La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Hay que dejar ir al mundo como va
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La esperanza es lo último que se pierde.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Espéjate para que veas cómo eres.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
La morena, de azul llena.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
La mala paga , aunque sea en paja.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Más vale algo que nada.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
La felicidad no es cosa de risa
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Interés, cuánto vales.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Lo hermoso, a todos da gozo.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
No se pierde lo que se dilata.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Años de higos, años de amigos.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
A mucho hablar, mucho errar.