Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Por una alegría mil dolores
La belleza es un reino que dura poco
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Lo bello es difícil.
Cada cosa pía por su compañía.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Solo como Adán en el día de la madre
El camino malo, se pasa rápido.
A buenos ocios, malos negocios.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Hay desgracias con suerte.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
La misa, dígala el cura.
El hábito es una camisa de hierro.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Írsele a uno el santo al cielo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
La ocasión llega, llama y no espera.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.