A mucho hablar, mucho errar.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Por una alegría mil dolores
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Lo bello es difícil.
La belleza es un reino que dura poco
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Cada cosa pía por su compañía.
Solo como Adán en el día de la madre
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
El camino malo, se pasa rápido.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
A buenos ocios, malos negocios.
Todos desnudos nacemos, y así volvemos.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Hay desgracias con suerte.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
La misa, dígala el cura.
El hábito es una camisa de hierro.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Írsele a uno el santo al cielo.
La ocasión llega, llama y no espera.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.