El que poco pide, poco merece.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
El amor encogido en poco es tenido.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A ese andar, llévalos mi baca.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Más perdido que un moco en una oreja.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Nobleza obliga.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Una maravilla, con otra se olvida.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Arrieros somos y en el camino andamos.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El nosotros anula el yo.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Gran mal padece quien amores atiende.
Joya es la fama para bien guardarla.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Entre col y col, lechuga.