Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Gallo viejo con el ala mata.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Lo barato cuesta caro
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Burlas suaves traen burlas graves.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Sin virtud poco vale la salud.
Fiate de Dios y no corras.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Al mal segador la paja estorba.
A los pendejos ni Dios los quiere.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
La respuesta más rápida es la acción.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.