Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
El joven armado y el viejo arrugado.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Todos los extremos son malos.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Romero ahíto saca zatico.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
El amor gobierna su reino sin espadas.
El que calla, no dice nada.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Hacerse la boca agua.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
La intención es lo que vale.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Volverse humo.
No vengo a descubrir el hilo negro.
No se puede repicar y andar en la procesión.
De la nieve no sale más que agua
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Nada es verdad ni mentira, todo es del color del cristal con que se mira.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Caridad con trompeta, no me peta.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.