El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Más vale la sal, que el chivo.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Antes el golpe que el grito.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Más aburrido que mico recién cogido.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Gran mal padece quien amores atiende.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Un clavo saca a otro clavo.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Hay más tiempo que vida.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
El que nada sabe, de nada duda.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El que quiera honra, que la gane.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Pájaro viejo no entra en jaula.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.