El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
A quien no la teme, nada le espanta.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
A mala suerte, envidia fuerte.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El cerdo siempre busca el fango.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Amor y vino, sin desatino.
¿Quién con una luz se pierde?
La oración de los rectos en su gozo.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Para que quiere cama el que no duerme.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
La palabra es playa, el silencio oro.
La soga, tras el caldero.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
La mejor palabra es la que no se dice.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Las armas, el Diablo las carga.
No entra en misa la campana, y a todos llama.
Mujer mayor, es la mejor.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Lágrimas de viuda, poco duran.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Más vale puta moza que puta jubilada.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
A palabras necias, bofetones.
Todo en la vida tiene su medida.