La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Dar de comer al diablo.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Muerto el hombre más celebrado, a los diez días, olvidado.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Aire colado, a muchos ha matado.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
La abundancia mata la gana.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Matar pulgas a balazos.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
La curiosidad mató al gato.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Machete caído indio muerto.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Del odio al amor hay solo un paso.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Hay quien las mata callando.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Buena olla y mal testamento.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.