Luna que sale colorada, próxima ventada.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Andar con pies de plomo.
De mercader a ladrón, un escalón.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Donde hay duda hay libertad.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
En amores, los que huyen son vencedores.
El que guarda, halla.
El mandar no tiene par.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
El amor es como el agua que no se seca.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
No se debe escupir al cielo.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Mal hace quien nada hace.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Más envejecen las penas que las canas.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Agua de mayo, no cala el sayo.
El tropezón enseña a sacar el pie.
La virtud ennoblece.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Una buena campana se siente de lejos.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Cuentas viejas líos y quejas.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
El que mucho duerme poco aprende.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Gato escaldo del agua fría huye.
Ignorante y burro, todo es uno.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
Cali es cali y lo demás es loma.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.