Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
A buenas horas, mangas verdes
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Valgan las llenas, por las vacías.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
El ave canta aunque la rama cruja.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Buena barba, de todos es honrada.
El corazón del justo, piensa para responder.
De una espina, nace una rosa.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Por San Martín siembra el ruin.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Toda virtud está siempre entre dos vicios
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Dan el ala para comerse la pechuga.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Se queja más que la llorona.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Juego de manos, rompedero de ano.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Pan duro, pero seguro.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.