No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
La lengua queda y los ojos listos.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
De tales devociones, tales costurones.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
En el pedir no hay engaño.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Alforjas llenas quitan las penas.
Poco dinero, poco sermón.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
La admiración alaba, el amor es mudo
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Esto huele a cuerno quemado.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Cazador y cazado confían en Dios.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Por el árbol se conoce el fruto.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Hormigas con ala tierra mojada.
El más avisado cae.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Al músico viejo le queda el compás.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.