Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Una respuesta amable mitiga la ira.
La lengua queda y los ojos listos.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
En el pedir no hay engaño.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
De tales devociones, tales costurones.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Poco dinero, poco sermón.
Alforjas llenas quitan las penas.
Un arma es un enemigo para su dueño.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
La admiración alaba, el amor es mudo
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Anda a chinga a otro lado mejor..
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Esto huele a cuerno quemado.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
A quien espera, su bien llega.
Cazador y cazado confían en Dios.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El más avisado cae.
Hormigas con ala tierra mojada.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.