A chica boca, chica sopa.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Bien urde quien bien trama.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Lo que fuere sonará.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Es mejor callar que con tontos hablar.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
No la hagas y no la temas.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
A un bagazo, poco caso.
Ir por lana y volver trasquilado.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
A burlas, burlas agudas.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
¿De que vas, Santo Tomas?
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
El que vende un caballo es porque patea.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Febrero, rato malo y rato bueno.
La adoración es una admiración trascendental
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Más vale dar que la carga llevar.
Valor y querer, facilitan el vencer.