Los justos pagan por pecadores.
Hermanos hay tanto por hacer!
Por San Miguel se cata la miel.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Tras de corneados ? Apaleados.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
El amor y los celos son compañeros.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Quien bien quiere, bien obedece.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Niebla en verano, norte en la mano.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
Digo y redigo que la breva no es higo.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Lo bueno dura poco.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Febrero el corto, el pan de todos.
De tal árbol tal astilla.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
A cada rey su trono.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Perro ladrador, poco mordedor.