El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El amor y los celos son compañeros.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Esto es el pan nuestro de cada día.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Quien bien quiere, bien obedece.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Tras de corneados ? Apaleados.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Niebla en verano, norte en la mano.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Lo bueno dura poco.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Febrero el corto, el pan de todos.
El hambre es la mejor salsa
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
No saber qué hacer con las manos y los pies.