Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Si las paredes hablaran.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Mira la peseta y tira el duro.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Viendo al payaso, soltando la risa.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Hija que casas, casa que abrasa.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
La bondad, quien la tiene la da.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Al roble no le dobles.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Bien vivió quien bien se escondió.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
La gala del estudiante, en cuello y guante.