A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Virgo viejo, puta segura.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
No hagas mal y no habrás miedo.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Nadie está obligado a lo imposible.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
El necio dispara pronto sus dardos.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Todo necio confunde valor y precio.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
A amante que no es osado, dale de lado.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Una golondrina no hace verano.
El borriquito delante, para que no se espante.
De hoy a mañana se cae una casa.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
El yerro encelado, medio perdonado.
No todo el que llora, de pena llora.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Cero grados, ni frio, ni calor.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Un real de deuda, otro acarrea.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.