El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
El que cree en mujer no cree en Dios.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
A veces se llora de alegría.
Te casaste, la cagaste.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
De donde no hay no se puede sacar.
El roble como nace y el pino como cae.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Hay que dar el todo por el todo.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
De esta agua no beberé.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Quien no da nudo, pierde punto.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
El que jura miente.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
El oficio hace maestro.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Daño merecido, no agravia.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Viva la gallina, y viva con su pepita.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
El sarampión mata a lo traidor.