No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
De luengas vías, luengas mentiras.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El que no habla, no yerre.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Más enseñan las manos que los labios.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Palabra de boca, piedra de honda.
Abre la boca que te va la sopa.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Hablar por la boca del ganso.
El que tiene lengua a Roma va.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
La belleza entra por la boca.
Meterse en la boca del lobo.
Quien lengua ha, a Roma va.
El hablar, es más fácil que el probar.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Palabra dada, palabra sagrada.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hablar más que lora mojada.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
El amor entiende todos los idiomas
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Con la boca es un mamey.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.