Quien no canea, calvea.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Decir, me pesó; callar, no.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
La mano perezosa, pobre es.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
A liebre ida, palos al cubil.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
El que come y canta algún sentido le falta.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Iglesia, o mar, o casa real.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Quien escucha, su mal oye.
A otro perro con ese hueso.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Hacerse el sueco.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
La boda de los pobres, toda es voces.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Yo que callo, piedras apaño.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Oveja que anda, bocado halla.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
Boca de verdades, temida en todas partes.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Cada perro, con su hueso.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
El que bien vive, harto letrado es.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Barba hundida, hermosura cumplida.