La libertad es un pan bien cocido
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Marido rico y necio no tiene precio.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Hermanos hay tanto por hacer!
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Dos no discuten si uno no quiere.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Por el becerro se amansa la vaca
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
No siempre el mejor camino es el más corto.
El perro viejo no ladra sin razón.
Comprar al pobre, vender al rico.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Agua corriente, agua inocente.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Por la muestra se conoce el paño.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Burro empinado, por hombres es contado.
De mi maíz ni un grano.
El que bien ama, tarde olvida.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Hacienda de pluma, poco dura.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.