La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Un buen día vale por un mal mes
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
La primavera la sangre altera.
Las palabras no cuestan plata.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Ese no es santo de mi devoción.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Quien menos procura, alcanza más bien.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Quien te quiere, no te hiere.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Dios aprieta pero no ahoga.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.