Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Si vas para volver, no vayas.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Al que no quiera taza, taza y media.
Para abril, de un grano salen mil.
Mejor no menear el arroz aunque se pegue.
A golpe dado no hay quite.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Jugar y pasear solo por recrear.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
El que corre mucho, atrás se halla.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Camino robado, al otro día, sin gente.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Después del relámpago viene el trueno.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cada bota huele al vino que tiene.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Buen cazador, mal labrador.
Cantad al asno y soltará viento.
La rueda de la fortuna nunca es una.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
La miel no se inventó para la boca del burro.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Juez con prisa, juez que yerra.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Cuatro ojos ven más que dos.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.