Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Libro prestado, libro perdido.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Dejadle correr, que él parará.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Tan rápido como un chisme.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Los sordos no oyen, pero componen.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Quien duerme no coge liebre.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
Al buen sordo, pedo gordo.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
No hay boda sin doña Toda.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
De ese infierno no salen chispas.
No le busques ruido al chicharrón.
A cada paso, un gazapo.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El que no sabe nadar, se lo lleva la corriente.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
El roble como nace y el pino como cae.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Haz favores y tendrás enemigos.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Un país con muchos arenques no necesita médico.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Una deuda, veinte engendra.