Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Burro cansado, burro empalmado.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Cartas cantan.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Que mañana hay misa para los sordos.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Cada pardal a su espigal.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
La fruta madura se cae sola.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
No creó Dios al burro para músico.
No muevas lo que esté bien.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Cual es el rey, tal es la ley.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
No al moco, sino donde cuelga.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Buey suelto, rey muerto.
Tienes menos sesos que una piedra.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
El perro con rabia, de su amo traba.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.