Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
La menta, el amor aumenta.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
De dientes pa'fuera.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Llegar a la capada.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Del monte sale, con que se arde.
Cada pez en su agua.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
El pescador de caña, más come que gana.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Más duro que rulo de estatua.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
O Cesar, o mierda.
No eches más leña al fuego.
No busques donde no hay.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Del ocio nace el feo negocio.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Hacer del san benito gala.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Caballo corredor, no ha menester espuela.