Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Es puro jarabe de pico.
No seas mono, porque te bailan.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Acá como allá, y allá como acá.
No hay novia fea ni muerto rico.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Por una senda escarpada, la maleta es más pesada.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Primero fui yo puta que tu rufián.
Donde mores no enamores.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Aún queda el rabo por desollar.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Haz bien y no mires a quien.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
Todo tiene solución menos la muerte.
Madurar viche.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Dicen que la educación se mama.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Moza reidora, o puta o habladora.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Al músico viejo le queda el compás.