El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
No compares el tocino con la velocidad.
Parece hormiga y es avispa.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Arandino, borracho fino.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Siempre es mejor el vino.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Haz favores y harás traidores.
Pisar mierda trae buena suerte
Lo único permanente es el cambio.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Le dijo la sartén al cazo.
No está la Magdalena para tafetanes.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Lo tragado es lo seguro.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
De comerciar a robar, poco va.
Tiene más carne un huevo frito.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Si las paredes hablaran.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
No se puede repicar y andar en la procesión.
No todas las preguntas merecen una respuesta.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Amor y dolor son del mismo color.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Cada gusto cuesta un susto.