Gratis, hasta las puñaladas.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
De chica candela, grande hoguera.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Haber de todo, como en botica.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
La luz de alante es la que alumbra.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Cavas tu tumba con los dientes.
Quien huelga no medra.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Nunca falta un borracho en una vela.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Muchos Trueno y nada de auga.
Alcanza, quien no cansa.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
A otro perro con ese hueso.
El mal entra como loco, y sale poco a poco.
Más querría un dinero que ser artero.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Un "quizá" no dice nada.
Es ley la que quiere el rey.
Tanto le alabas que nunca acabas.
La zorra nunca se mira la cola.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Eso es como llover sobre mojado.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.