El que paga mal, paga dos veces.
Nunca te duermas en los laureles.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Parecer uña y carne.
Nada contra la corriente.
Tumbando y capado.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Lo que por agua viene por agua se va.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
El trabajo por la mañana vale oro.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Día de agua, taberna o fragua.
El que no está contra ti, está contigo.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
No te pegues que no es bolero.
Las aguas quietas, corren profundas.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Llevar agua al mar.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Quien canta, su mal eta.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
A caballo grande, grandes espuelas.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Buen lector, mal escribano.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.